¡Hola a tod@s! Espero que se encuentren muy bien, nosotros estamos pasando por agua y frío por este cambio de clima tan constante (y eso que se supone que es Verano, #faillogic). ¿Alguien más se considera fan de los empaques lindos? Ese es mi don y mi maldición (*inserte meme de Peter Parker aquí*). Y es que conozco a muchísimas personas que, gracias a los empaques adorables, conocieron la cosmética coreana (mi perdición fue la Tomatox, la odié muchísimo pero debo agradecerle mi amor por el K-beauty ahora ♥). Cuando compro cosméticos con empaques lindos, a veces tengo suerte y funcionan super bien, y algunas otras me llevo un chasco enorme. La reseña de hoy es sobre un producto que compré porque me enamoró su empaque (yo soy gran fan de los pulpos) y por la promesa de ser controladora de sebo e hidratante. ¿Habrá cumplido su función además de ser bonita?







